Las tarjetas deportivas personalizadas tienen ventajas concretas sobre los trofeos tradicionales:
- Son únicas — un trofeo puede ser idéntico al de cien equipos más; una tarjeta lleva la cara, el nombre y las estadísticas de un solo jugador
- Se conservan durante décadas — guardadas en álbumes o enmarcadas, no se rompen, no se oxidan, no se pierden
- Son portátiles y compartibles — caben en el bolsillo, se enseñan al colegio, se comparten en redes
- No acumulan polvo — el 80% de los trofeos infantiles acaban en un cajón o en la basura años después
- Más económicas — por el mismo presupuesto, puedes dar una tarjeta personalizada a todos los jugadores en lugar de un trofeo genérico
- Escalables — funciona igual para un equipo de 8 como para uno de 30